El proyecto: Regina
Un ecosistema completo, construido pieza a pieza y probado sobre negocios reales, donde la IA no es un chat: coge llamadas, apunta comandas, confirma reservas y avisa a quien tiene que avisar.
Centralita de voz con IA
Regina contesta llamadas reales: reservas de restaurante, comandas a mesa, peticiones de taxi o citas — hablando en español natural y escribiendo directamente en los sistemas del negocio.
WhatsApp inteligente
Atención y avisos por WhatsApp: confirmaciones de reserva, seguimiento de pedidos, menús con opciones y notificaciones al dueño, con control fino de qué puede hacer cada contacto.
RegiGest · TPV
El TPV de hostelería y comercio que cierra el círculo: lo que Regina apunta por teléfono aparece en caja, en cocina y en la impresora de barra, sin copiar nada a mano.
RegiAPI · panel web
El centro de mando: reservas, clientes, agenda, mapas de las carreras de taxi, configuración por sectores y todos los controles del sistema en una sola web.
Domótica y voz local
Integración con Home Assistant y satélites de voz en el local: anuncios por altavoz, apertura de puertas por llamada verificada y avisos que se escuchan, no solo se leen.
Infraestructura propia
Centralita, servidores, redes y copias de seguridad montados y mantenidos por mí. Sin cajas negras: cada pieza se entiende y se puede arreglar.
Cómo funciona
La idea es simple; lo difícil era que funcionase de verdad:
Pensado para que sea fácil
Regina se está construyendo para encajar en un negocio real sin complicarle la vida a nadie:
Tu número de siempre
No cambias de teléfono ni avisas a tus clientes: cuando te des de alta, solo desvías tu número al que te facilitemos, y Regina empieza a contestar por ti. Si algún día lo dejas, quitas el desvío y listo.
Adaptada a tu necesidad
Cuando el proyecto pase a producción habrá suscripciones a la medida de cada negocio: solo teléfono, teléfono + WhatsApp, con TPV o sin él… pagando por lo que de verdad se usa.
Pruébala antes
La demo incluye acceso personal al panel (solo visualización) y una llamada de demostración para oír a Regina atendiendo un restaurante, un taxi o un hotel. Sin compromiso y sin instalar nada.
🔍 Primero entender tu negocio; la tecnología, después
Aquí no se mete inteligencia artificial por moda. En cada prueba con un negocio real el trabajo empieza igual: mirando cómo trabaja, dónde se escapa el tiempo y qué proceso está frenando a los demás. Automatizar algo que ya va mal solo hace el problema más rápido.
Observar cómo trabajas
Qué se hace cada día, con qué herramientas y por dónde pasan las llamadas, los pedidos y los papeles. Sin cuestionarios eternos: viendo el negocio funcionar de verdad.
Encontrar el cuello de botella
Casi nunca falta "un programa": suele haber un punto concreto donde todo se atasca. Localizarlo es media solución, y a veces se arregla ordenando antes que automatizando.
Salir con un mapa claro
Qué merece la pena mejorar, qué conviene automatizar y en qué orden — y también qué es mejor no tocar. Ese diagnóstico queda para el negocio, siga o no el proyecto adelante.
🍽 Un cuello de botella que se ve enseguida: «los platos llegan fríos»
Es la queja más repetida de un restaurante lleno, y casi nunca es culpa de la cocina. El plato sale a su hora y se queda en el pase esperando a que alguien pase por allí y lo vea. El atasco no está en cocinar: está en enterarse de que ya está listo. Y esos dos minutos de nadie se los come el cliente.
La cocina marca «preparado»
Un toque en la pantalla de cocina y el plato queda marcado. Eso es todo lo que tiene que hacer una persona; el resto va solo.
El aviso sale por donde tú digas
A la comandera del camarero, al terminal de la barra, por WhatsApp o incluso con una llamada. Se elige el canal según la sala, la hora o quién esté de turno.
Una luz que se apaga sola
Se puede encender un aviso luminoso en la barra, en el pase o donde haga falta. Cuando no queda ningún plato por servir se apaga solo: nadie tiene que acordarse de nada.
Y ya que el programa lleva la sala, se ocupa también de lo que suele robar tiempo el resto del servicio:
Cada plato, a su impresora
Cocina, plancha, postres o barra: cada producto sale por donde le toca, con su grupo de plato y su orden de preparación, para que lo que más tarda entre antes.
Si una impresora falla, te enteras
La cola de impresión está vigilada. Una comanda que no ha salido se ve en pantalla al momento, en vez de perderse en silencio y descubrirlo cuando el cliente reclama.
Medias raciones, formatos y extras
Tapa o ración, el punto de la carne, sin cebolla, el complemento que pida el cliente. Elegido de la carta, no escrito a mano ni cantado a voces desde el pase.
Alérgenos siempre delante
Cada plato lleva los suyos y el camarero los tiene en la mano cuando se los preguntan. Es obligatorio, y evita el susto de tener que ir a preguntar a la cocina.
Reservas, turnos y caja
Agenda de mesas, turnos del personal y apertura y cierre de caja automáticos a la hora que marques. Menos cosas que recordar al abrir y al cerrar.
Facturación al día
Tickets y facturas conformes a VeriFactu, con su código QR. Y un ticket se puede localizar escaneando ese QR desde el móvil para consultarlo sin revolver el cajón.
Cada negocio tiene su atasco y no siempre es este. Si el tuyo es de hostelería y te suena lo de los platos fríos, enséñame cómo trabajáis y te digo qué se puede quitar de en medio — sin compromiso.
🧪 Solicita una prueba previa
Regina está en fase de desarrollo y pruebas con casos reales. Si tienes un negocio y te gustaría verla funcionando — o probarla tú cuando abra la beta — escríbeme y te la enseño sin compromiso.